| Institucionalización
¿Vertical u horizontal?
Por Dalia Acosta
Oded Grajew sólo se puso en contacto con siete organizaciones.
En ellas estaban sus amigos, las personas que conocía
y que, de antemano, sabía que eran “capaces de
convivir”.
Así nació la idea del Foro Social Mundial y
ahora Grajew, asesor especial del presidente de Brasil, apenas
tiene tiempo para opinar sobre si sería posible o no
una institucionalización del movimiento que surgió
de una manera tan espontánea.
“Que se quede como está. La idea es crear otro
mundo, no el mismo sobre otro formato —dice—.
Un mundo que de espacio a la diversidad y que no sea controlado
de forma piramidal, donde lo que tengamos sea espacios de
coordinación en forma de red y no imposiciones verticales.
Ya sé que es muy difícil crear un mundo así,
porque estamos muy acostumbrados al viejo esquema. Pero el
Foro no pretende representar a toda la sociedad civil; no
es unas Naciones Unidas de la sociedad civil”.
Así y todo, no faltan quienes hablan de la creación
de una organización mundial, al estilo de las tantas
que han existido en el mundo, con direcciones generales, presupuestos
centrales y grandes estructuras burocráticas. Pero
entre los fundadores y aquellos que han seguido este proceso
desde el inicio parece haber un consenso. “No es posible”,
fue la reacción inmediata de Cándido Grzybowski,
del Instituto Brasileño de Análisis Sociales
y Económicos.
Para Grzybowski “institucionalizar sería la
imposición de una vieja cultura política que
apuesta por transformar el foro es un espacio de poder. Hay
representantes de esa vieja tendencia que quisieran convertir
el movimiento en una organización mundial, pero el
foro no es un partido, es un lugar de encuentro, de conocimiento
mutuo, de reconocimiento en la diversidad.”
Sergio Haddad, representante de la Organización Brasileña
de Organizaciones no Gubernamentales, opina que “el
foro tiene que ser horizontal. Este es un proceso facilitador
de espacios para un proceso de diálogo entre los movimientos
sociales, las ONG, los sindicatos... Si institucionalizas,
por nuestra historia y nuestra naturaleza, empezaría
una lucha de poder”.
Por supuesto, la horizontalidad no es fácil. Lo que
tomaría menos tiempo en una organización regida
por el “ordeno y mando”, requiere mayores esfuerzos
cuando se trata de conciliar posiciones. Según Grzybowski,
ésa ha sido la función hasta ahora del Comité
Internacional, “facilitar el proceso, no controlar las
decisiones”.
Igualdad
Los hombres no son el problema
Por Dalia Acosta
Fue como si hubiera tirado un cubo de agua fría sobre
el auditorio. “Y eso que traté de ser gentil”,
dijo a Terraviva Srilata Swaminathan cuando empezaban los
debates del panel sobre “Hombres y Mujeres: ¿Cómo
implementar un cambio real?”.
“Si las luchas de las feministas y de las organizaciones
de mujeres sigue siendo contra los hombres, los capitalistas
van a seguir chochos y nada va a cambiar”, opina Swaminathan.
Para esta mujer, que se reconoce como “explotadora”
por su procedencia social, alcanzar una igualdad entre mujeres
y hombres pasa necesariamente por la lucha entre clases, castas
y etnias, en dependencia de las peculiaridades de cada país
y región.
Las demandas de las redes feministas hacen énfasis
en la denuncia de la violencia contra la mujer. Pero las necesidades
son otras en un país como la India, donde “alrededor
del 90 por ciento de las mujeres viven en zonas rurales, sin
acceso a las necesidades básicas, sin hablar siquiera
de justicia y libertad, conceptos que apenas tienen tiempo
de entender”.
Situaciones similares se dan en no pocos países pobres
del mundo, donde unas 550 millones de mujeres—más
de la mitad de la población rural—viven por debajo
del nivel de pobreza. En India, ellas no tienen siquiera la
opción de tener propiedad y controlar sus propios recursos.
Swaminathan piensa que, mientras las mujeres son un sector
muy heterogéneo, buena parte de las organizaciones
no gubernamentales y otras redes feministas están “controlados
por mujeres de media y clase media alta, de zonas urbanas,
para las cuales el feminismo significa un acceso a la captación
de fondos, una oportunidad laboral, algo lucrativo”.
“¿Nos representamos a nosotras o a quién?”,
pregunta la activista al auditorio formado fundamentalmente
por mujeres.
Movimientos campesinos
Contra la globalización en la agricultura
Por Joaquín Costanzo
Fue un aplauso largo y casi unánime. El nuevo ministro
brasileño para el Desarrollo Agropecuario, Miguel Rossetto,
acababa de terminar su intervención en la clausura
de la Primera Asamblea Mundial Campesina, durante la cual
aseguró ante activistas sociales de todo el mundo que
el gobierno de Lula respetará el mandato popular de
impulsar una reforma agraria democratizadora de la propiedad
y de la vida en el campo, y que lo hará en estrecho
diálogo con el movimiento campesino.
Para el ministro fue un bautismo de fuego. Antes, debió
esperar, durante más de una hora, que terminaran de
presentar los trabajos de la asamblea, y escuchar una moción
crítica hacia el nuevo gobierno, en la que se expresó
preocupación por la intención del gobierno de
liberalizar los trangénicos.
Tras tres días de reunión en el anfiteatro
de la escuela Rainha do Brasil, con la participación
de más de 300 delegados de movimientos de todas las
regiones del mundo, la asamblea campesina rechazó por
aclamación la creación del Area de Libre Comercio
de las Américas (ALCA), y reclamó que los temas
agrícolas sean excluidos de los debates de la Organización
Mundial del Comercio.
Las organizaciones campesinas acordaron también una
mayor articulación de sus esfuerzos en todo el mundo,
y declararon su intención de crear una escuela de formación
internacional, para intercambiar y transmitir las experiencias
que las distintas filiales van acumulando.
La reforma agraria, la privatización de la tierra,
el agua y otros recursos naturales, el incremento de la pobreza,
el rechazo a los organismos genéticamente modificados,
la emigración forzosa de campesinos de sus tierras
como consecuencia de un injusto sistema de propiedad y gestión,
fueron algunos de los temas que dominaron las intervenciones
de los delegados de cada una de las regiones.
Por su lado, Rossetto dijo que el gobierno de Lula tiene
un mandato popular, que le dio la responsabilidad, que la
reforma agraria necesita del impulso del gobierno, pero también
de la participación activa de toda la sociedad. El
ministro también dio garantías de que cesará
la violencia en el campo contra quienes luchan por sus derechos,
y señaló que el campo debe ser un espacio de
paz y de justicia.
Medios de comunicacion
Una prensa alternativa es posible
Por Gustavo Capdevilla
La prensa, sometida a un proceso de concentración
monopólica sirve los intereses de la economía
liberal y de las elites privilegiadas, pero los medios alternativos
independientes surgen como una fuerza esperanzadora, se afirmó
en el panel sobre “Los medios de comunicación,
cultura y alternativas a la mercantilización y a la
homogeneización”. Los medios actúan como
voceros neoliberales, y constituyen “el principal vector
ideológico del liberalismo”, definió Bernard
Cassen, de ATTAC-Francia, que actuó como facilitador
en el debate.
Como ejemplos de concentración se mencionaron los
grupos estadounidenses de AOL y Time-Warner, aunque el fenómeno
se repite también en países en desarrollo. En
Latinoamérica, por ejemplo, el grupo La Nación
posee los cotidianos La Nación y Al Día, que
en conjunto monopolizan 80 por ciento del mercado de Costa
Rica. En Honduras, Los empresarios privados vinculados al
poder o los mismos políticos son dueños de los
medios. En la República Dominicana, los seis medios
más grandes pertenecen a los bancos.
A pesar de todo, la italiana Anna Pizzo, de Carta, describió
un panorama alentador sobre el desarrollo de los medios de
comunicación independientes de su país, que
crecen al mismo ritmo que los movimientos sociales antiliberales.
En la actualidad, pueden comunicarse con millones de personas
cada día a través de formas variadas de difusión,
aunque en menor grado por la televisión. La nueva prensa
antiliberal italiana imprime entre 200.000 y 300.000 ejemplares
diarios, que son leídos por un millón de personas.
Pizzo criticó a la prensa convencional porque “se
apodera de lo instantáneo” y destruye las memorias
del lector. Propuso la creación de enlaces virtuales
a través de Internet, para que los medios independientes
presenten sus materiales y permitan que sean usados en todo
el mundo. De esa manera, argumentó, se podría
eliminar la lógica de los derechos de autor.
En la misma línea, el estadounidense David Barzanian
exaltó que los medios independientes crean oxígeno
para la democracia y “nos liberan de la presión
corporativa”. Los programas a través de las radios
comunitarias, que no reciben publicidad, representan una alternativa.
Estados Unidos cuenta con la red más desarrollada de
radios comunitarios. Cuando habla el pensador neoyorquino
Naom Chomsky, atrae a miles y miles de personas. Barzanian
estimuló a la juventud a crear sus propios medios y
aseguró que las radios no requieren recursos económicos
exagerados.
Asimismo, Barzanian recogió aplausos cuando criticó
a Estados Unidos por disponerse a “entrar en la aventura
militar”. Comparó la zona de exclusión
de vuelos impuesta por Estados Unidos y Gran Bretaña
sobre el territorio iraquí, con la decisión
del gobierno suizo de impedir los vuelos sobre la ciudad de
Davos, sede actualmente del Foro Económico Mundial,
donde las empresas transnacionales ejercen sus influencias
sobre los gobiernos de los países en desarrollo para
obtener beneficios y facilidades económicas.
El periodista Prabash Joshi, de Jansatta, de India, trazó
un panorama de involución de la prensa india, que en
la época colonial acompañó las luchas
contra el imperialismo hasta el punto de convertirse en una
institución nacional. Pero ahora, con la globalización,
la prensa se ha vuelto un agente de relaciones públicas
del mercado, dijo Joshi. Sólo representa a una elite
de 10 por ciento de la población e ignora al 90 por
ciento restante. En la última década, los medios
de comunicación de la India pasaron de las manos de
pueblo a las de las corporaciones, sentenció.
El pensador belga Armand Mattelart, que colaboró en
el área de comunicaciones con el gobierno del derrocado
presidente chileno Salvador Allende (1971-1973), encontró
que existe un “sorprendente paralelismo corporativista”
entre la actual estrategia de los medios de comunicación
de Venezuela y la actitud de la prensa en Chile antes del
golpe de estado del 11 de septiembre de 1973.
Mattelart previno del riesgo que puede representar la inminente
negociación de los servicios, que incluyen las comunicaciones,
en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las
negociaciones, que se desarrollan en Ginebra, deben concluir
con un acuerdo el 1º de enero de 2005. Las cuestiones
de servicios públicos, en particular las referidas
a cultura, información y comunicaciones, se deben discutir
en otros escenarios.
Otra advertencia de Mattelart aludió a la primera
cumbre sobre la sociedad de la información, que se
realizará también en Ginebra, en diciembre próximo.
Los debates previos a esa conferencia carecen de reflexión
sobre las aspiraciones de la sociedad. La Unión Internacional
de Telecomunicaciones (UIT) y la Organización de las
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO) propusieron que al ángulo tecnológico
del debate se le sume una visión cultural. Las organizaciones
no gubernamentales han colaborado en la elaboración
de los proyectos sobre la sociedad de la información,
pero ahora comprueban que sólo habían sido invitadas
para asesorar, sin que sus propuestas merezcan un análisis
crítico, se quejó Mattelart.
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