| Igualdad
Los hombres no son el problema
Por Dalia Acosta
Fue como si hubiera tirado un cubo de agua fría sobre
el auditorio. “Y eso que traté de ser gentil”,
dijo a Terraviva Srilata Swaminathan cuando empezaban los
debates del panel sobre “Hombres y Mujeres: ¿Cómo
implementar un cambio real?”.
“Si las luchas de las feministas y de las organizaciones
de mujeres sigue siendo contra los hombres, los capitalistas
van a seguir chochos y nada va a cambiar”, opina Swaminathan.
Para esta mujer, que se reconoce como “explotadora”
por su procedencia social, alcanzar una igualdad entre mujeres
y hombres pasa necesariamente por la lucha entre clases, castas
y etnias, en dependencia de las peculiaridades de cada país
y región.
Las demandas de las redes feministas hacen énfasis
en la denuncia de la violencia contra la mujer. Pero las necesidades
son otras en un país como la India, donde “alrededor
del 90 por ciento de las mujeres viven en zonas rurales, sin
acceso a las necesidades básicas, sin hablar siquiera
de justicia y libertad, conceptos que apenas tienen tiempo
de entender”.
Situaciones similares se dan en no pocos países pobres
del mundo, donde unas 550 millones de mujeres—más
de la mitad de la población rural—viven por debajo
del nivel de pobreza. En India, ellas no tienen siquiera la
opción de tener propiedad y controlar sus propios recursos.
Swaminathan piensa que, mientras las mujeres son un sector
muy heterogéneo, buena parte de las organizaciones
no gubernamentales y otras redes feministas están “controlados
por mujeres de media y clase media alta, de zonas urbanas,
para las cuales el feminismo significa un acceso a la captación
de fondos, una oportunidad laboral, algo lucrativo”.
“¿Nos representamos a nosotras o a quién?”,
pregunta la activista al auditorio formado fundamentalmente
por mujeres.
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