| Chávez: El FSM
es el hecho político más importante del mundo
Medio día de gloria
Por Joaquín Costanzo
Para el presidente venezolano, Hugo Chávez, ayer fue
"un día maravilloso".
El mismo lo dijo, contento, ante más de dos mil personas
que desbordaron el anfiteatro de la Asamblea Legislativa de
Porto Alegre para verlo en carne y hueso. Al menos por unas
horas quedaron atrás el paro y las movilizaciones de
la oposición, las dificultades con la producción
de petróleo y la economía semiparalizada por
dos meses de boicot de empresarios y algunos sectores sindicales.
Fue un día de júbilo y satisfacciones, que transcurrió
rodeado de personalidades políticas, intelectuales
y gentes de todo el mundo, que no le cuestionaron nada y lo
aclamaron como un líder de la lucha contra el neoliberalismo.
Chávez esperó el momento del encuentro con
los varios miles de personas que llenaban el auditorio y escuchaban
por altoparlantes en la plaza circundante, para hablarle al
Foro Social Mundial, a sus dirigentes y a su gente.
El Foro, afirmó con vehemencia, "es el hecho
político más importante que ocurre cada año
en el mundo", y lo primero que debo hacer "es agradecer
con el corazón a este foro por existir, porque aquí
en Porto Alegre, desde mi punto de vista, se condensan las
esperanzas del mundo".
"Aquí se está construyendo una alternativa
al modelo neoliberal y salvaje que amenaza con acabar nuestro
planeta", insistió, "y si nosotros no acabamos
con el neoliberalismo, el neoliberalismo acabará con
nosotros".
El mandatario dijo que vino a Porto Alegre para tomar enseñanzas
del Foro, pero sugirió al mismo tiempo que la experiencia
venezolana puede ser útil en el debate que aquí
se está desarrollando sobre la actual crisis mundial
y las formas de enfrentarla.
"Hemos venido a aprender, pero también a hacer
algunas reflexiones sobre lo que ocurre en Venezuela, con
la intención de que pueda servir de referencia, de
enseñanza, para tantos procesos que ahora están
comenzando y que estoy seguro seguirán apareciendo,
no sólo en América Latina".
Control de cambios
Poco antes del acto, Chávez explicó en una
conferencia de prensa con más de 300 periodistas de
grandes medios y pequeños periódicos de todos
los continentes, la decisión de implantar un control
de cambios para frenar la fuga de divisas y proteger las reservas
internacionales venezolanas.
Recordó que en los últimos cuatro años
salieron 35.000 millones de dólares del país,
casi un tercio del Producto Interno Bruto. Agregó que
para evitar que la medida tenga efectos negativos sobre los
sectores populares, se procederá también a un
control de precios.
El encuentro con la prensa, en el que sólo se admitieron
preguntas de un grupo de periodistas seleccionados por los
organizadores, le dio al presidente caribeño la oportunidad
de explayarse en su visión sobre la realidad actual
venezolana.
Refiriéndose a las recientes propuestas del ex presidente
James Carter y del Grupo de Amigos de Venezuela - encabezado
por Brasil - para resolver el conflicto en Venezuela, dijo
que apoya sus gestiones, y que aceptará cualquier opción
de acercamiento con la oposición que se haga respetando
la Constitución.
Sin embargo, aseguró de inmediato que sus opositores
representan un pasado que ya perdió vigencia, y que
la crisis venezolana sólo se va a resolver "cuando
lo que tiene que morir termine de morir, y lo nuevo termine
de nacer"
Calificó las movilizaciones opositoras como una conspiración,
que apela incluso a formas de terrorismo, y señaló
que estos intentos desestabilizadores le han permitido profundizar
el proceso de cambios. Mencionó en ese sentido la profunda
reestructura de las Fuerzas Armadas realizada después
del golpe que lo derrocó por algunas horas el 11 de
abril de 2002, y la renovación de más de 3.000
cuadros gerenciales de la empresa petrolera estatal Pdvsa
tras el boicot realizado a la producción del principal
recurso económico de su país.
El Foro con Chávez
Por ser gobernante, Chávez no pudo participar en el
Foro. Por ello, su visita fue organizada por el Comité
de Solidaridad con Venezuela de Rio Grande do Sul. Pero, si
bien Chávez no fue al FSM, al menos una parte del Foro
se trasladó hasta la Asamblea Legislativa a encontrarse
con él.
El mandatario le dio a este viaje una gran significación.
Vino acompañado por tres de sus ministros, oficiales
de las Fuerzas Armadas, y una numerosa delegación,
a quienes se sumaron el embajador, Vladimir Villegas Pollak,
y el agregado militar en Brasil.
Desde el comienzo del Foro están en Porto Alegre más
de 60 integrantes de los "Círculos Bolivarianos"
formados en los barrios populares de Venezuela para defender
al gobierno de Chávez, que desplegaron una intensa
actividad proselitista. La oposición venezolana reclama
la disolución de los círculos, por considerarlos
una suerte de milicia al servicio de Chávez.
El presidente venezolano no mantuvo durante su visita a Porto
Alegre contactos con ninguna autoridad del gobierno federal
brasileño. Fue recibido, en cambio, por el gobernador
del Estado de Rio Grande do Sul, Germano Rigotto, mientras
que el prefecto (alcalde) de la ciudad, João Verle,
presidió el acto y habló en su apertura.
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