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World Social Forum - Porto Alegre , January 28, 2003



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IPS gratefully acknowledges the financial support received for this publication from: Novib Oxfam Netherlands and the Charles Stewart Mott Foundation.

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Debra Anthony
Zarina Geloo
Marwaan Macan-Markar
Sanjay Suri
Kalinga Seneviratne


 

 


 

Globalización agrícola arruina al tercer mundo

Por Vandana Shiva*

Hay dos modelos que están rivalizando por marcar el futuro de la agricultura en el mundo. Uno está basado en la producción industrial a gran escala que utiliza costosas semillas híbridas modificadas genéticamente e insumos agroquímicos. Este modelo está siendo monopolizado por un puñado de gigantescas empresas biotecnológicas/agroquímicas como Monsanto, Syngenta, Dow y Dupont y por un comercio mundial controlado por unas pocas corporaciones como Cargill, ADM y Pepsico.

El otro modelo se basa en pequeñas granjas con sistemas ecológico-orgánicos e insumos naturales de uso interno de bajos costos y accesibles para los productores pobres.

El sistema de producción a gran escala y globalizado no es sostenible y se convierte en una fuente de desigualdad económica y de inseguridad alimentaria. Pero se le vende al mundo por medio de una tergiversación de su verdadero funcionamiento.

Las justificaciones más comunes de las técnicas industriales en la agricultura son las que se refieren a su "alta eficiencia y productividad", aunque en esos sistemas en los hechos se registran bajos niveles de productividad cuando se toman en cuenta para medirlos el uso total de los recursos y los resultados totales. En cambio, las pequeñas granjas que respetan la biodiversidad tienen una productividad mucho más alta en términos de uso eficiente de los recursos y una mayor producción de biomasa y de nutrición por unidad.

Los cálculos engañosos de las corporaciones sobre su productividad se emplean para vender como cierta la falsa afirmación de que sin agricultura industrial, sin pesticidas y sin organismos modificados genéticamente el mundo no puede ser alimentado. Muy al contrario, la solución para el hambre está en la promoción de pequeñas granjas ecológicas, orgánicas y con biodiversidad que utilizan menos energía y menos recursos naturales, reducen el costo de los insumos y producen mayor cantidad de productos por unidad.

El hambre, sin embargo, no es sólo la consecuencia de una carencia de alimentos sino también de una falta de acceso a los alimentos. El Premio Nobel de economía Amartya Sen ha señalado que el hambre es causada por una ausencia de acceso a los alimentos por la caída de los ingresos de los campesinos, ya sea por el aumento de los costos de producción o por la disminución de los precios agrícolas o por ambas causas a la vez.

La globalización de la agricultura por medio de los programas de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial o por las normas de liberalización del comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) está causando una reducción de los ingresos de los pequeños y medianos agricultores en el Tercer Mundo, ya que provoca un aumento del costo de los insumos y una baja de los precios de los productos.

El cambio del uso de semillas polinizadas naturalmente y acopiadas por los propios agricultores al de semillas híbridas no renovables y modificadas genéticamente ha llevado a altos niveles de fracasos en las cosechas, al endeudamiento de los agricultores y al suicidio de no pocos de ellos. Esas semillas no sólo son caras sino que también deben ser compradas cada temporada junto con costosos pesticidas y herbicidas.

Por otra parte, las proclamas acerca del resultado de las cosechas efectuadas por las corporaciones con semillas modificadas genéticamente son habitualmente falsas e infladas. Por ejemplo, en el promocionado programa de siembra de maíz con esas semillas a cargo de Monsanto en el estado desértico de Rajasthan, India, la propaganda de la empresa afirma que se lograron cosechas de 22 a 50 toneladas por hectárea, mientras los funcionarios locales de Monsanto hablan de 3 toneladas por hectárea. Pero los datos de los agricultores de la zona indican que se cosecharon 1,7 toneladas por hectárea.

Asimismo, mientras la propaganda de Monsanto asegura que los agricultores indios están solicitando semillas de algodón "Bt" modificadas genéticamente, ellos en realidad están demandando al gobierno y a esa corporación el pago de 104 millones de dólares por el fracaso de esas semillas en el estado de Maharashtra. Ese tipo de algodón también fracasó en los estados de Madhya Pradesh y Gujarat.

Los precios mundiales de las materias primas son distorsionados por otro fenómeno: una combinación de altos subsidios a las exportaciones en el Norte, que reducen artificialmente los precios de las materias primas exportadas; los pagos directos a los agricultores, que permiten a las corporaciones llevar los precios de adquisición por debajo del nivel de subsistencia de aquellos y de los costos de producción; el desacople entre los costos de producción y los precios de las materias primas que ha hecho del Acuerdo Agrícola de la OMC un instrumento para legalizar el dumping e imponer la eliminación de las restricciones a las importaciones.

Mientras las normas comerciales de la OMC llevan a la eliminación forzosa de los subsidios a la agricultura doméstica en un país como la India, haciendo subir los costos de producción de los granjeros locales, los productos agrícolas occidentales son importados a precios mantenidos artificialmente bajos por los masivos subsidios internos en el Norte, permitidos por la OMC. En la medida que la gente compra los productos sustitutivos importados porque mediante aquellos mecanismos resultan más baratos, aumenta el excedente de productos indios que quedan sin vender y que entonces deben ser exportados a precios muy reducidos. Es así como la globalización está causando grandes daños en el Tercer Mundo, porque hace morir de inanición a los pobres para alimentar a las corporaciones.

Si queremos crear seguridad alimentaria para todos, desde los hogares a la comunidad y de allí a la región, a las naciones y a escala global, el principio sobre el que se deben basar el comercio y la distribución debe ser la localización y no la globalización.

* Vandana Shiva, escritora y defensora de los derechos femeninos y del ambiente. Recibió en 1993 el Right Livelihood Award, premio alternativo al Nobel.


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