| AFRICA: Protesta continental
contra EEUU en Mauricio
Emad Mekay
WASHINGTON, 10 ene (IPS) - Treinta y ocho países de
Africa subsahariana procurarán la semana próxima
en Mauricio un mejor acceso a Estados Unidos para sus exportaciones,
en el marco de una ley promulgada por el gobierno de George
W. Bush calificada de ”colonialista” por organizaciones
de la sociedad civil.
Representantes de Estados Unidos y de los 38 gobiernos africanos
participarán del 13 al 17 de este mes en el segundo
Foro Anual de Comercio y Desarrollo, en Mauricio.
Trescientos delegados, entre ellos 40 ministros, deliberarán
sobre el alcance de la estadounidense Ley de Crecimiento y
Oportunidades para Africa (AGOA, por sus siglas en inglés),
aprobada en 2000, que ofrece acceso preferencial para 1.800
productos de ese continente.
Funcionarios estadounidenses que participarán en las
deliberaciones informaron que el comercio será la prioridad
de la reunión, seguida por la apertura de Africa a
las inversiones extranjeras y la reforma del sector agrícola
del continente.
Per la ley establece que los países africanos podrán
realizar exportaciones libres de aranceles a Estados Unidos
sólo si reúnen ciertos requisitos.
Washington deberá certificar que esos países
liberalizaron sus economías, privatizaron sus empresas
públicas, minimizaron la interferencia estatal en el
sector privado y crearon un sistema judicial al estilo estadounidense.
”Estas condiciones son denominadas explícitamente
como 'requisitos de elegibilidad'”, indica una declaración
emitida por el Foro del Pueblo, coalición de organizaciones
africanas que planifican realizar acciones de protesta durante
la conferencia.
”Esas condiciones explícitas y otras encubiertas
establecidas en la AGOA” dejan en evidencia la intención
estadounidense de ”recolonizar Africa”, indicó
el Foro del Pueblo.
Por su parte, el subsecretario de Estado (vicecanciller)
para Asuntos Económicos, Empresariales y Agrícolas
de Estados Unidos, Allan Larson, dijo a la prensa que ”el
comercio es una parte esencial de una estrategia de desarrollo
exitosa”.
Sin embargo, Larson también sostuvo que Estados Unidos
presionará en la reunión de Mauricio por el
establecimiento de nuevos ”criterios” que las
naciones africanas deberán adoptar para ser beneficiarios
de AGOA.
Organizaciones de la sociedad civil afirman que el interés
de Estados Unidos en Africa no va más allá de
la búsqueda de fuentes alternativas de petróleo
a las de Medio Oriente, así como a la intención
del gobierno de George W. Bush de utilizar el continente como
base para su guerra contra el terrorismo.
El Foro del Pueblo convocó manifestaciones callejeras
en Port Louis, capital de Mauricio, durante la conferencia
oficial.
Según la coalición, los gobiernos africanos
se ven obligados a través de la AGOA a adherir a la
política estadounidense en materia de relaciones internaciones
y de seguridad y a imponer dentro de sus países determinadas
políticas sociales y económicas.
El principal cuestionamiento a la ley estadounidense es que
ésta obliga a las naciones africanas a no ”comprometerse
en actividades que socaven la seguridad nacional de Estados
Unidos o los intereses de su política exterior”.
Eso significa que las políticas exteriores y de seguridad
nacional de los países africanos quedarían determinadas
por los intereses de Washington, sostienen.
Un acuerdo de preferencias comerciales entre Washington y
Port Louis firmado en 2000 incluye la misma cláusula
que el AGOA sobre ”actividades que socaven la seguridad
nacional de Estados Unidos o los intereses de su política
exterior”.
Ese tratado tiene gran peso porque la economía de
Mauricio depende mucho de la exportación de productos
textiles a Estados Unidos.
Washington se quejó a fines del año pasado
de que el representante de Mauricio en el Consejo de Seguridad
de la Organización de las Naciones Unidas, Jagdish
Koonjul, era reticente a aprobar la moción sobre Iraq
elaborada por Estados Unidos y Gran Bretaña.
El gobierno de Mauricio llamó a Koonjul el 5 de noviembre,
la moción fue presentada formalmente al día
siguiente, y el Consejo la aprobó por unanimidad el
8 de noviembre.
El Foro del Pueblo es apoyado por docenas de organizaciones
africanas, entre ellas la sudafricana Jubileo del Sur, Red
Africana de Comercio, Red de Solidaridad de Pueblos de Africa
Austral, Red Panafricana de Mujeres y Mujeres, Ley y Desarrollo
en Africa.
Esos grupos alegan que la AGOA es un instrumento para que
compañías multinacionales con sede en Estados
Unidosanies controlen los ricos recursos naturales africanos,
entre ellos petróleo, oro y diamantes.
La coalición afirma que esas multinacionales han reclamado
títulos de propiedad sobre los territorios africanos
en que operan, y que incluso solicitaron que las Fuerzas Armadas
estadounidenses custodien esas áeas, para protegerlas
de militares y civiles locales.
La AGOA exige a los países africanos adoptar ”políticas
de libre mercado”, privatizar servicios sociales y eliminar
subsidios y controles de precios en sectores como la agricultura
y la pesca, a cambio de beneficios comerciales, y el Foro
del Pueblo alega que eso perjudicará ante todo a los
pobres.
Algunos funcionarios africanos han expresado que la AGOA
impone una carga demasiado pesada a sus potenciales beneficiarios,
por ejemplo al requerir que reformen sus sistemas financieros
y establezcan estrictos controles de calidad, para los cuales
deberían pagar servicios estadounidenses.
Esa ley encomienda al presidente estadounidense decidir cada
año qué países cumplen los ”requisitos
de elegibilidad”, entre ellos promover el libre comercio,
atraer inversión exranjera y apoyar actividades que
creen puestos de trabajo.
También indica que el mandatario debe convocar cada
dos años cumbres de Estados Unidos y los países
elegibles para recibir beneficios.
La norma ”da al presidente estadounidense enormes poderes
para abrir o cerrar el mercado de su país a bienes
y servicios provenientes de 48 países africanos”,
afirmó el Foro del Pueblo.
Estados Unidos conduce la imposición mundial de una
globalización para las grandes empresas, mediante instituciones
con sede en Washington como el Fondo Monetario Internacional
y el Banco Mundial, a través del dominio que ejerce
sobre la OMC, y con instrumentos como la AGOA, añadió.
El presidente estadounidense George W. Bush había
anunciado que asistiría a la reunión internacional
de Mauricio, pero canceló ese viaje hace dos semanas,
y los críticos opinan que eso fue una muestra de desprecio
a los problemas africanos.
Pero Larson defendió la decisión de Bush. ”El
presidente de Estados Unidos no puede asistir a cualquier
reunión internacional en cualquier momento”,
arguyó.
El compromiso de Bush con Africa ”se refleja en su
apoyo a la AGOA y en la gran cantidad de gobernantes africanos
con quienes se ha reunido, en muchos casos durante sus seis
primeros meses de gobierno”, añadió.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Zoellick,
encabezará la delegación estadounidense a la
reunión de Mauricio, que integrarán también
Larson y el administrador de la Agencia Estadounidense para
el Desarrollo Internacional, Andrew Natsios. (FIN/2003)
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