| POLITICA: Organizaciones
globales carecen de transparencia
Jim Lobe
WASHINGTON, 20 ene (IPS) - Las entidades públicas
y privadas más poderosas del mundo, principales arquitectas
de la globalización, no son responsables ni transparentes
ante sus miembros y accionistas, advirtió este lunes
un análisis independiente.
Unas 60.000 corporaciones trasnacionales, más de 300
instituciones intergubernamentales y 40.000 organizaciones
no gubernamentales (ONG), protagonistas del proceso de globalización,
no son tan confiables como deberían, según el
primer análisis de este tipo efectuado por One World
Trust (OWT), con sede en Gran Bretaña.
”Este informe demuestra que las organizaciones globales
con impacto directo sobre nuestras vidas no siempre son suficientemente
responsables”, sostuvo Hetty Kovach, quien dirigió
la investigación de dos años, titulada ”Global
Accountability Report: Power Without Accountability”
(Informe Global sobre Responsabilidad: Poder sin Responsabilidad).
”Lo más inquietante es que muchas de las organizaciones
analizadas no son siquiera responsables ante los individuos,
grupos y estados investidos de autoridad para dirigirlas”,
dijo Kovach.
”Esto lleva a preguntarse cómo (estas entidades)
podrían siquiera rendir cuentas ante personas o comunidades
que no tienen conexión formal con ellas, pero se ven
invariablemente afectadas por sus decisiones”, añadió.
El análisis, centrado en 18 entidades de alcance mundial,
concluyó que las corporaciones y organismos intergubernamentales
tienden a ser dominados por minorías poderosas de miembros
o accionistas, mientras las ONG logran, en general, un mejor
desempeño en cuanto a dar voz a sus integrantes.
En cambio, y exceptuando a la Federación Internacional
de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC,
por sus siglas en inglés), las ONG presentan una falta
relativa de transparencia sobre sus operaciones, en comparación
con las corporaciones y organizaciones intergubernamentales.
No obstante, los tres grupos carecen de un suministro adecuado
de información acerca de sus procesos de decisión,
sostiene el informe, efectuado por OWT, una organización
creada en 1951 por un grupo de parlamentarios británicos.
Las entidades intergubernamentales estudiadas por OWT incluyeron
al Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio
(OMC), el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas
en inglés), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Refugiados (Acnur) y la Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
En el grupo de corporaciones se encuentran gigantes farmacéuticos
como Aventis y GlaxoSmithKline, la compañía
informática Microsoft, la de alimentos Nestlé,
la minera Río Tinto y el grupo Shell, del sector petrolero.
Algunas de las ONG analizadas fueron Amnistía Internacional,
CARE International, International Chamber of Commerce (ICC),
la IFRC, Oxfam International y el Fondo Mundial para la Naturaleza.
Cada entidad fue valorada según dos criterios: el
grado de control o de capacidad de expresión de sus
miembros y accionistas en las estructuras de gobierno de la
organización, y el alcance de la información
sobre sus operaciones, suministrada a través de la
red informática Internet.
Los primeros lugares, considerando ambos criterios, fueron
ocupados por el IFRC, Amnistía, la OCDE, la OMC y Río
Tinto.
En los organismos intergubernamentales, el estudio reveló
que un puñado de naciones, casi todas industriales
y occidentales, dominan la toma de decisiones a expensas de
la mayoría.
Esto es particularmente notable en las instituciones que
cuentan con un sistema de voto calificado.
El BIS, la agencia que los bancos centrales del mundo utilizan
para establecer normas y regulaciones al sistema bancario
mundial, resultó el organismo menos democrático,
pues sus mecanismos de gobierno son completamente controlados
por un grupo de diez naciones industriales de Occidente.
Algo similar, aunque en un grado menor, ocurre en el Banco
Mundial. Y pese a que la carta de la OMC asegura un voto a
cada uno de los países miembros, el mismo puñado
de estados industriales ejerce una dominación comparable
en el sistema multilateral de comercio, de acuerdo al informe
de OWT.
Las corporaciones son controladas por una minoría
de accionistas, en buena medida por la creciente presencia
de grandes inversores institucionales, como los fondos de
pensión o las firmas de inversión, que suelen
votar en bloque y ejercer su poder directamente sobre el sector
gerencial y la administración.
Excepto el ICC, las ONG estudiadas probaron contar con mejores
mecanismos para evitar que una minoría de integrantes
domine toda la estructura. Amnistía, CARE, Oxfam y
la IFRC ocuparon los cuatro primeros lugares entre las 18
entidades analizadas.
Respecto del suministro de información en Internet,
los primeros puestos fueron para el Acnur, la IFRC, la OMC
y el Banco Mundial.
Las ONG se mostraron mucho menos transparentes que las corporaciones
y las instituciones intergubernamentales, sobre todo en la
información sobre cómo gastan sus recursos y
cómo cumplen sus metas y propósitos.
La única excpeción fue el IFRC, que divulga
regularmente este tipo de información.
El análisis subrayó la paradójica falta
de transparencia de las ONG, que tradicionalmente han reclamado
apertura e información a las corporaciones y organismos
multilaterales.
El estudio fue divulgado poco antes del inicio, este jueves,
del Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, encuentro
de los principales impulsores de la globalización,
y del Foro Social Mundial (FSM) de Porto Alegre, Brasil, donde
se congregan sus críticos más prominentes.
Ambos foros anuales darán prioridad al asunto de la
responsabilidad y transparencia de las instituciones globales.
El Foro de Davos divulgó una encuesta realizada por
la consultora Gallup Internacional, acerca de la confianza
del público en varias organizaciones nacionales e internacionales,
que incluye los tres grupos analizados por OWT.
De acuerdo a la encuesta, efectuada en 15 países,
el grupo más respetado es el de las ONG, en especial
las ambientalistas y las dedicadas a la promoción social,
seguido por las agencias de la Organización de las
Naciones Unidas.
Las corporaciones ocuparon los últimos lugares en
materia de confianza, mientras los encuestados por Gallup
otorgaron una calificación casi tan baja a las instituciones
multilaterales responsables de regular la economía
global, como el Banco Mundial y la OMC. (FIN/2003)
|