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Norte-Sur: 'La lucha continúa' en OMC
Gustavo Capdevila
GINEBRA/IPS - La Organización Mundial del Comercio (OMC)
superó las últimas diferencias que retardaban el comienzo
de la nueva ronda de negociaciones aprobada en la conferencia ministerial
de Doha, Qatar, en noviembre.
El Comité de Negociaciones Comerciales (CNC), que conducirá
durante los próximos tres años un arduo regateo entre
los 144 miembros de la organización, quedó establecido
este viernes.
La apertura de las negociaciones se demoró debido a las
discrepancias que separaron principalmente a representantes de países
industriales y de naciones en desarrollo respecto a las modalidades
de funcionamiento del CNC.
El portavoz del Grupo Africano, Boniface Chidyausiku, representante
de Zimbabwe ante la OMC, advirtió que las preocupaciones
de su región aún persisten, a pesar del acuerdo concertado
este viernes.
Chidyausiku dijo que el Grupo Africano no ha renunciado a sus pretensiones.
"La lucha continúa", comentó a los periodistas.
Los países en desarrollo, y en particular los africanos,
demandaron hasta último momento que el mandato del comité
estableciera un conjunto de reglas fundamentales para orientar el
trabajo del presidente del CNC y de los cuerpos negociadores.
"No podemos entender por qué en una organización
fundada en un sistema normativo, algunos de nuestros socios sienten
aversión por nuestra iniciativa", señaló
el portavoz africano.
Finalmente, el CNC aceptó una propuesta del presidente del
Consejo General de la OMC, Stuart Harbinson, que determina algunos
principios y prácticas que guiarán el trabajo de los
órganos de negociación.
Las reglas establecidas por Harbinson aluden a la transparencia
de las negociaciones para facilitar la participación de todos
los miembros, como vienen reclamando los representantes de los países
en desarrollo.
Las orientaciones aprobadas procuran favorecer el trabajo durante
las negociaciones de las misiones no residentes en Ginebra y de
las misiones pequeñas.
Unos 30 países miembros de la OMC carecen de representación
en Ginebra y sólo pueden atender los asuntos del sistema
multilateral de comercio a través de misiones acreditadas
en capitales europeas o inclusive en Nueva York.
Una de las normas aprobadas determina que al programar las reuniones
se deberán tener en cuenta las limitaciones de las delegaciones
pequeñas. Con esa finalidad, en lo posible se evitará
la superposición de reuniones simultáneas.
La presidencia del CNC recaerá hasta el 31 de agosto en
el actual director general de la OMC, el neocelandés Mike
Moore. El 1 de septiembre lo reemplazará su sucesor en la
dirección de la OMC, el tailandés Supachai Panitchapdki.
La designación del director general como presidente del
CNC había sido cuestionada por numerosas delegaciones de
países en desarrollo.
El Grupo Africano se opuso, porque la OMC es una organización
intergubernamental que debe seguir siendo gobernada por sus miembros,
explicó Chidyausiku.
Finalmente, los africanos y los demás países en desarrollo
aceptaron el nombramiento del director general, pero con la aclaración
de que "no sienta un precedente" y de que concluirá
el 1 de enero de 2005, cuando vence el plazo fijado en Doha para
las negociaciones que ahora comienzan.
El CNC resolvió que las negociaciones aprobadas en Doha
se realicen en siete organismos, que se ocuparán de agricultura,
servicios, acceso a los mercados para productos no agrícolas,
normas y comercio y medio ambiente.
Los otros temas de negociación serán el establecimiento
de un sistema multilateral de notificación y registro de
las denominaciones geográficas de vinos y bebidas espirituosas
y las mejoras y aclaraciones del Entendimiento sobre Solución
de Diferencias, que equivale al tribunal de la OMC.
Esas negociaciones se llevarán a cabo en organismos ya existentes
que se ocupan de esos temas específicos, con la excepción
del acceso a los mercados para los productos no agrícolas
y las normas, que exigirán la creación de dos nuevos
grupos.
La designación de las autoridades de los siete grupos de
negociación ya ha abierto un debate entre los países
miembros.
El Grupo Africano reclamó que en la elección de los
presidentes de esos grupos se aplique el principio de representación
equitativa entre países industriales y en desarrollo.
Para que haya un equilibrio mayor, "preferimos que también
se nombren vicepresidentes para cada grupo", dijo Chidyausiku.
En el pasado, "algunos nos hemos sentido defraudados y por
esa razón ahora estamos decididos a mantenernos alerta durante
las negociaciones", justificó el portavoz africano.
En el difícil grupo de agricultura, que enfrenta a los países
proteccionistas, en su gran mayoría pertenecientes al bloque
de naciones industriales, y a los partidarios del libre comercio
agrícola, se menciona como candidato a la presidencia a Stuart
Harbinson, de Hong Kong.
El representante de Brasil, Luiz Felipe de Seixas Correa, informó
que su país respalda la candidatura de Harbinson. "Tenemos
confianza en él. Ya reveló su talento diplomático",
dijo el negociador brasileño.
A su vez, el representante de México, Eduardo Pérez
Motta, anunció que propondrá para la presidencia de
las negociaciones en el Organo de Solución de Diferencias
al delegado de Uruguay, Carlos Pérez del Castillo.
Harbinson, en su condición de presidente del consejo general
de la OMC, deberá celebrar consultas en los próximos
días para nombrar a los presidentes de los grupos de negociación.
Chidyausiku indicó que en la conducta de los presidentes
y de todas las negociaciones deberán primar la buena fe,
la transparencia y la participación.
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