Thursday, May 7, 2026
Judith Achieng' And Nhial Bol
- The power struggle between the Sudanese rebel leaders, John Garang and Kerubino Bol, has spilled over into neighbouring Kenya, where the two men are reported to be hunting down each other in the streets of the capital Nairobi.
Media reports in Nairobi said one rebel official was killed and about 30 others injured following the fighting between the supporters of Garang, leader of the Sudan People’s Liberation Army (SPLA), and his maverick commander, Bol in Nairobi over the weekend. Both leaders escaped unhurt in the clashes which erupted Sunday, and lasted for 30 minutes.
The fighting erupted a day after the Kenyan police prevented Bol from chartering a plane to take him and his family back to his base in southern Sudan’s Bahr El Ghazal region. He was arrested at the airport, detained for two hours, brought back to his house in Nairobi where a firearm belonging to his bodyguard and a long- range communication radio were confiscated by the police.
Bol, the only surviving SPLA founder member, which has waged a bush war against successive Khartoum governments since May 1983, has accused Garang of colluding with the Kenyan police to ‘harass’ him.
“This was a carefully planned scheme by Garang to harass and intimidate Kerubino,” said aide Amon Wantok from Bol’s residence in Nairobi.
Last week Bol accussed Garang, who lives in the posh Gigiri area of Nairobi, of harassing him. He said the SPLA leader suspected, ‘wrongly’, that he was intending to desert the sharply- divided rebel Movement to rejoin the Khartoum government, from which he defected in January.
“I have no intention to go back to Khartoum. I have come with a message of unity,” he told journalists in Nairobi.
On its part, the SPLA office in Nairobi issued a statement, accusing Bol of collaborating with the ZCZC IPS103 MVD034 BB XA EE XJ XX QN SERVESP .DEVAMVD LA IF PANAMA: FMI alaba programa de ajuste
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por Silvio Hernández
PANAMA, 19 nov (IPS) El programa de ajuste económico que desarrolla el gobierno de Panamá desde 1994 fue considerado uno de los más exitosos del mundo por el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Michel Camdessus.
En una rueda de prensa realizada la noche del miércoles en presencia del ministro de Planificación y Política Económica de Panamá, Guillermo Chapman, el director del FMI dijo que mantener la inflación debajo de la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue “una hazaña excepcional”.
El PIB creció 4,5 por ciento en 1997, mientras la inflación totalizó ese año apenas 1,2 por ciento, lo cual, según Camdessus, “es una regla sustancial” para el buen manejo de la macroeconomía.
A pesar de los elogios del jefe del FMI, los sindicatos, industriales, agricultores y economistas independientes afirman que el programa de ajuste pone en peligro el futuro del sector productivo nacional y el bienestar de los sectores más pobres del país.
Cerca de 38 por ciento de los 2,7 millones de habitantes de Panamá se encuentran por debajo de la linea de pobreza, en tanto que 13,4 por ciento son desempleados totales.
El Sindicato de Industriales de Panamá y la Unión de Productores Agropecuarios aducen que la rebaja de aranceles de importación aplicada en enero, de un promedio de 37 por ciento a 8,2 por ciento, abrió el mercado a los productos extranjeros en detrimento del productor nacional.
En el primer semestre de 1998 la producción agropecuaria cayó 5,2 por ciento y se prevé que al terminar este año la caída sea aun mayor.
Mientras, los sindicatos agrupados en el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato) estiman que la privatización de los servicios esenciales como telecomunicaciones, electricidad y agua potable atentan contra el bienestar de los sectores más pobres.
Los 150.000 afiliados al Conato “nos vamos a oponer con todas las medidas a nuestro alcance” a la proyectada venta de la compañía estatßàÁ½Ñàë½òà‘ÙÑÉÑÑ esta semana el coordinador de la organización, Augusto Castillo.
Tras privatizar el Instituto Nacional de Telecomunicaciones en 1997, el gobierno completó el miércoles la subasta de 49 por ciento del capital accionario del antiguo Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación (Irhe) con el traspaso a operadores extranjeros de sus cuatro empresas de generación electrica.
Por esas cuatro compañías y el 49 por ciento de las acciones de las tres distribuidoras de electricidad transferidas en septiembre, el Estado panameño obtuvo más de 802 millones de dólares.
Hasta que fue subdividida en tres empresas de distribuición y cuatro de producción, ya privatizadas, así como una de transmisión que quedará en poder del Estado, el Irhe recaudaba alrededor de 330 millones de dólares anuales.
A pesar de las críticas, Camdessus estimó que el buen manejo de la economía le ha dado al país credibilidad internacional “y una base sólida para aumentar el crecimiento y dar nuevas oportunidades de empleo, educación y salud” a los panameños.
Además del control de la inflación, Camdessus puso como ejemplo de “buen manejo” de la economía la evolución en la reducción de la deuda externa, que a inicios de la década del 90 representaba 90 por ciento del PIB y se redujo a sólo 50 por ciento. Se espera que baje a 43 por ciento para el 2003.
La deuda externa panameña superaba al final del primer semestre de 1998 los 5.000 millones de dólares.
Sin embargo, Camdessus admitió que, al igual que en otros países de América Central, en Panamá es normal que haya malestar y descontento entre los trabajadores, los industriales y los agricultores por los ajustes.
“Es cierto que hay malestar y descontento, pero lo más importante es que los gobiernos hagan esfuerzos para resolver los problemas”, acotó. (FIN/IPS/sh/mj/if/98)